El nuevo Rocky

Rocky avanza en su recuperación. Os presentamos su caso en el post del pasado día 23 de julio y os expusimos cómo el miedo irracional consiguió marcar el día a día de este precioso ejemplar de pastor alemán. Dado lo desconocido de su condicionamiento genético en Madocan nos decidimos a trabajar su lado condicionado y centramos todos nuestros esfuerzos en potenciar lo que más necesitaba: su CONFIANZA. Siempre con métodos de condicionamiento positivo para no empeorar sus fobias empezamos creando vínculo con él, el primer paso para hacer que un perro recupere su confianza es hacer que confíe en quien pretende ayudarle. Pasó interminables jornadas viviendo el día a día de la escuela, compartiendo espacio con humanos y otros perros. La sociabilización con nuestra manada de terapia fue uno de los primeros pasos: se premió efusivamente cualquier gesto por mínimo que fuera de curiosidad hacia lo que le rodeara, y se fue subiendo el listón de manera gradual. Se hizo que Rocky enfrentara progresivamente sus miedos: el contacto con ruidos, con perros, con personas, los ambientes hostiles como por ejemplo el agua, todo lo que sus dueños le habían envitado durante años para evitarle sufrimientos le fue presentado de una manera completamente positiva. Cuando hubo los habituales momentos de bloqueo y crisis el único "castigo" que se le aplicó fue el ignorar la conducta con el fin de no reforzarla y premiar cualquier iniciativa por superar obstáculos.

El resultado es el Rocky que veis en las imágenes. Su mejoría es francamente espectacular. Tolera aglomeraciones, pasea por sitios con gente, se deja acariciar por desconocidos, difruta dándose chapuzones en el agua, etc. Obviamente aún le queda mucho camino por recorrer, pero ahora ya con el concurso de sus dueños: ha llegado el momento de retar mentalmente a Rocky y rehacer el vínculo afectivo con sus dueños y lo vamos a hacer dándole obediencia básica. De esta manera Rocky descargará su estrés con una actividad mental de primer orden que además ayudará a sus dueños a comunicarse de una manera más eficaz con su mascota y sobre todo al tenerla bajo control. El trabajo no ha terminado, así que os seguiremos informando sobre sus progresos. Rocky jamás será el pastor alemán más valiente, pero para Madocan Rocky siempre será uno de los perros que más satisfacción nos ha dado trabajar. Todo un honor para nosotros.