Recuperando la confianza de Rocky

Rocky es un soberbio ejemplar de pastor alemán puro de un año de edad que convive con su familia en el municipio murciano de La Unión. Pero no es el típico pastor alemán. Desde cachorro Rocky se ha mostrado inseguro y cobarde. Siente miedo de absolutamente todo lo que sucede a su alrededor: de salir a la calle, de los coches, de la gente, de otros perros. Sus dueños no encuentran justificación a este comportamiento, ya que lo han tenido desde que era un cachorro de dos meses y aseguran que jamás le han pegado ni le han aplicado correcciones duras durante su educación. Ellos que lo adoran lo han intentado literalmente todo y desesperados acuden a nosotros como último recurso. Cuando conocemos a Rocky no confía en nosotros, se esconde tras su amo y no para de temblar.

Se trata de un caso claro de falta de confianza. Rocky necesita paciencia, tiempo y demostrarse a sí mismo que es un perro capaz de superar los retos que se le pongan por delante. Lleva dos días en nuestro centro de modificación de conductas en Los Meroños. Torre Pacheco y ya va mostrando claros síntomas de mejoría. Ha sido introducido en nuestra manada de terapia con excelentes resultados de una manera progresiva, primero entre los cachorros y posteriormente con las hembras. Ahora estamos enseñándole a jugar. Durante el juego, el perro emplea y desarrolla sus instintos de caza y cobro y es la herramienta ideal para hacer que su autoestima crezca día a día. Utilizando el juego como herramienta fundamental iremos enfrentando a Rocky a retos cada vez más complicados y demostraremos que detrás de esa imagen de cobardía se esconde el arrojo de un auténtico pastor alemán.

Rocky aprendiendo a jugar con Ébola de Madocan y María Fernández

Rocky aprendiendo a jugar con Ébola de Madocan y María Fernández

Tras el juego momento de paseo y relax con Ébola y Lepra de Madocan

Tras el juego momento de paseo y relax con Ébola y Lepra de Madocan