Adiestramiento del perro con problemas sensoriales. El perro sordo



CONSTRUCCIÓN DEL PERRO SORDO. María Fernández Méndez


  1. Concepto de sordera canina
  2. Causas de sordera
  3. Diagnóstico de sordera
  4. Tratamiento de la sordera canina
  5. Control y adiestramiento del perro sordo


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1.CONCEPTO DE SORDERA CANINA

Entendemos por sordera a la falta (o pérdida) de la capacidad del perro de oír y puede ser tanto una pérdida total como parcial. Si el perro es sordo de nacimiento la conoceremos como sordera congénita y será muy evidente a edad temprana, si por el contrario el problema sobreviene con la edad la conoceremos como sordera adquirida. 


La causa más común de sordera congénita está relacionada con la pigmentación. Por ejemplo los Dálmatas, con su pelaje moteado, presentan una capa negra que es la original y una depigmentación blanca que les da su aspecto característico. Estas partes blancas provienen de piel sin pigmento que produce el pelo blanco. Si hay piel sin pigmento en el oído interno, las terminaciones nerviosas se atrofian y mueren durante las primeras semanas de vida del cachorro, dando lugar a la sordera.

Por lo tanto es fácil deducir que ciertas razas son propensas a padecer problemas de audición como por ejemplo, el Pastor Australiano, Boston Terrier, Cocker Spaniel, Dálmata, Pastor Alemán, Jack Russell, Terrier, Maltés, Caniches Toy y Miniatura, y West Highland, White Terrier). 

En cualquier caso es importante para el propietario de un perro sordo entender que si bien no es fácil, tampoco es imposible adiestrar a un perro con problemas de audición, y puede llegar a ser muy enriquecedor  educar a un cachorro sordo cuando se consiguen resultados. Las pauta básicas para una correcta educación del perro sordo son:

  • Aprender a comunicarse con él y reforzar el vínculo afectivo
  • No gritarle ni castigarle. Emplear siempre técnicas de adiestramiento positivo
  • Utilizar el resto de sentidos desarrollados del perro para comunicarse con él y hacerle llegar órdenes.


Tipos de sordera

Existen diferentes tipos de sordera:


  • Sordera bilateral. Ocurre cuando se produce sordera en ambos oídos.
  • Sordera unilateral. Este tipo de sordera ocurre solo en un oído.
  • Sordera parcial. Se trata cuando el perro oye solo un poco.
  • Sordera total. Se trata de sordera total cuando el perro no oye absolutamente nada.
  • Sordera hereditaria. Se produce a través de los genes de los progenitores.
  • Sordera adquirida. No es de nacimiento, ocurre por distintas causas como golpes, ruidos fuertes o enfermedades.


2.CAUSAS DE SORDERA

 1. Alteraciones de la conducción (las ondas sonoras no alcanzan los nervios en el oído)

   Debidas generalmente a inflamación del oído externo y otras enfermedades del conducto auditivo, por ejemplo, estrechamiento del mismo, presencia de tumores, o rotura del tímpano.

   - Inflamación del oído medio (otitis media)

2. Alteraciones del nervio ótico

   - Por cambios degenerativos en el nervio en perros de mucha edad

   - Desórdenes anatómicos — mal desarrollo (o falta de desarrollo) en la parte del oído que contiene los nervios receptores usados por la audición (nervio ótico); la condición lleva a la generación de fluido en áreas específicas del cerebro y daños en las partes del cerebro involucradas en la audición.

   - Tumores (neurinomas) que afectan al nervio ótico.

   - Enfermedades inflamatorias e infecciosas (otitis) que afectan al oído interno; como por ejemplo el virus del moquillo canino que puede producir alteraciones en la audición.

   - Lesiones secundarias a traumatismo en el oído.

3. Toxinas y Drogas

   - Antibióticos

   - Antisépticos

   - Drogas de quimioterapia

   - Medicamentos para quitar el exceso de fluido del cuerpo

   - Metales pesados tales como arsénico, plomo, o mercurio

   - Variados — productos usados para disolver materiales cerosos en los canales auditivos.

4. Otros factores de riesgos

   - Inflamaciones de largo plazo (crónica) del oído exterior, medio, o interno.

   - Determinados genes o recubrimientos de color blanco (común en Dálmatas).

 

3.DIAGNÓSTICO DE SORDERA

 El veterinario debe realizar una historia completa del animal, incluyendo una exhaustiva entrevista con el dueño y una exploración física completa incluyendo pruebas complementarias.

 La aparición temprana de síntomas generalmente sugiere causas congénitas y es más común en razas predispuestas. En perros adultos, el desarrollo de sordera apunta más a problemas degenerativos, infecciosos y tumorales.

 El oído del perro como el de todos los mamíferos, no  sólo es responsable de la capacidad auditiva sino también regula el equilibro del animal. Los perros con orejas colgantes y flexibles son más propensos a sufrir infecciones auriculares que los perros con orejas de tamaño menor, cortas e implantadas en posición superior de la cabeza. Un perro que sacuda vigorosamente la cabeza, se rasque las orejas, pierda pelo en la zona o tenga los pabellones auditivos cubiertos de pequeñas costras, inflamadas o enrojecidas o también con pus u olores desagradables puede estar dando síntomas de problemas de oído. En algunos casos, puede observarse como perros ladean la cabeza o pierden el equilibrio. Conviene diagnosticar y tratar de manera precoz cualquier problema de oído detectado en un perro, ya que si éste evoluciona puede desencadenar problemas de audición y equilibrio durante toda la vida del animal.

Pero suele ser el dueño del perro quien antes sospecha sus problemas: si el animal deja de reaccionar al oír un ruido que habitualmente despertaba su interés, o tiene dificultades para localizar la procedencia de un sonido, probablemente esté perdiendo audición. A veces la sordera puede ser temporal y deberse a una infección o a un tapón de cera debido a descuidos en la higiene del perro.

Algunas razas de perros tienden a producir más cera de lo normal o a tener tantos pelos en el canal auditivo lo que provoca mayor acumulación de cerumen, con lo cual pude ser conveniente limpiarlo siempre con un producto recomendado por su veterinario.

Tests caseros para detectar la sordera en un perro

  • Hacer sonar las llaves de un llavero o un puñado de monedas.
  • Apretar algún juguete o peluche de los que emiten sonidos o hablan.
  • Hablar al perro en un tono de voz normal y aumentar el tono si se muestra indiferente.
  • Aplaudir con las manos sin estar muy cerca del perro.
  • Haz sonar una campanilla.
  • Pon alguna música grabada en el teléfono móvil o celular.
  • Toca algún instrumento musical.


Un perro sin discapacidad debería mostrar algún interés ante estos sonidos y solamente un perro completamente sordo se mostrará totalmente indiferente. 



4.TRATAMIENTO DE LA SORDERA CANINA

Desafortunadamente la mayoría de las sorderas congénitas del perro no tienen tratamiento eficaz. Las adquiridas se tratan corrigiendo la causa subyacente, por ejemplo en las otitis podrían usarse enfoques médicos o quirúrgicos.

Los problemas de conducción, en los cuales las ondas sonoras no alcanzan los nervios de audición, podrían mejorar a medida que la inflamación en el oído externo o medio se resuelve.

También se han usados dispositivos de ayudas auditivas para animales.


4.CONTROL Y ADIESTRAMIENTO DEL PERRO SORDO

La actividad del animal debería minimizarse de entrada para evitar accidentes hasta que el mismo reciba una educación básica (por ejemplo, un perro sordo no puede oír cuando se acerca un coche y sufre riesgo de ser atropellado). 

En primer lugar es importante una evaluación veterinaria para determinar si las causas de sordera son reversibles o tratables.


La importancia del lenguaje de signos

Los perros utilizan la comunicación verbal, basada en la interpretación de estímulos sonoros y no verbal, que utilizará el resto de sentidos del perro para comunicarse con él. En un cachorro sordo, sólo se podrá utilizar la comunicación no verbal, esto significa que para educarle se deberá emplear el lenguaje de signos. Para ello hay que asegurarse de que el cachorro mantenga el contacto visual con su dueño en todo momento. Deberá utilizarse siempre una técnica de adiestramiento en positivo, mediante  recompensas (de comida, elogios o caricias) para reforzar conductas.

 Lo más frustrante para un propietario de un cachorro sordo es llamarle y que no acuda. Para imprimar la llamada en el animal se deberá explotar el potencial del resto de sentidos: es posible potenciar su sentido de la vista utilizando una señal luminosa para llamarle (una linterna de led, por ejemplo), el sentido del olfato disponiendo un alimento que huela mucho para que acuda (se debe utilizar siempre el mismo para que relacione su nombre con ese olor) o el sentido del tacto, mediante la vibración. La vibración es lo más aconsejable, se puede probar con las palmadas para llamarle, o bien emplear un collar de vibración.

En caso de cachorros sordos también resulta muy útil trabajar su adiestramiento junto a otro perro oyente. De esta forma reforzaremos su seguridad y podremos utilizar sus cualidades miméticas. 


Cómo mejorar la calidad de vida del cachorro sordo

Un cachorro sordo siempre es más susceptible de sufrir accidentes que un cachorro sin discapacidad auditiva. Por eso, independientemente de su grado de educación conviene sacarlo a pasear atado con correa hasta que se alcance una zona segura donde pueda correr sin peligro.

Se debe ser cuidadoso a la hora de acariciarle. Se debe acariciar a un cachorro sordo siempre de frente, nunca de espaldas para evitar que al asustarse pueda desarrollar ansiedad y miedo, y atacar para defenderse.


Cómo comunicarse con un perro sordo

Para aprender a comunicarse con una animal que no escucha, es preciso tener paciencia.

El lenguaje especial que se cree con el perro será la base de la relación con él.

Esto significa que cuanto mayores dosis de cariño se empleen para crear esta comunicación, más fuerte y cercana será la relación con el animal. El vínculo emocional con él va a ser nuestro mayor aliado a la hora de trabajar con su educación.
Un perro que no oye no será capaz de aprender comandos a través de las palabras, deberemos adaptar la comunicación con él utilizando por tanto signos y gestos. No se debe obviar que un perro que no dispone de la capacidad de oír desarrollará mucho más su sentido de la visión y el olfato y que además estará mucho más pendiente de nuestros gestos y señales no verbales. Será muy importante consensuar los comandos gestuales con el resto de la familia para que siempre sean los mismos.

Los perros observan con detenimiento a sus dueños y, con el tiempo, aprenden a interpretar ciertas conductas de estos, incluso, sin que seamos conscientes de ello.
En cualquier caso, reforzar con premios, caricias y juegos las conductas positivas de nuestro perro sordo es una de las claves para crear un lenguaje de comunicación único y especial entre el dueño y el perro.



Cómo captar la atención del perro sordo: No gritar al perro

Tratar de captar la atención del perro que no oye puede resultar la parte más complicada para alguien que intenta establecer una conexión con el animal sordo. Caer en la tentación de gritarle para conseguir captar su atención tan sólo conseguirá frustrarnos a nosotros y a él. 

La relación con un perro que no oye debe basarse en el sentido del tacto: las caricias abundantes y las indicaciones a través de las manos servirán al perro para establecer una comunicación saludable y de calidad con el dueño. También se puede conseguir mantener su atención utilizando comida y estimulando por tanto su sentido del olfato.



Utilizar la correa para salir con el perro de paseo
Mantener la proximidad con el animal que no oye es una de las claves para ayudar a que se sienta confiado.

La cercanía entre el dueño y el perro sordo es relevante, de forma especial, durante los paseos al aire libre. Esto explica que las necesarias caminatas por el parque o por la montaña deban realizarse siempre con correa, que se convertirá en ese momento en el principal canal de comunicación entre ambos.



¿Qué tipo de señas con las manos son adecuadas?

No hay señas “malas” o “incorrectas” con las manos, una persona puede utilizar lo que le venga más cómodo en cuanto a tipos de señas con las manos, siempre que no sea incoherente. Pueden emplearse gestos incorporados de la lengua de signos o inventarse gestos nuevos, pero siempre debe respetarse que los gestos siempre sean los mismos cuando queremos dar una orden, que sean claramente diferenciados unos de otros para no confundir al perro y que sean lo más sencillos posibles a la hora de ser ejecutados por el guía e interpretados por el perro.


A través de Deaf Dogs se recomiendan recursos para aprender ASL, (acrónimo de la lengua de signos americana), tomando así ciertos signos utilizados para hablar entre personas sordas, que tienen lenguas de signos convencionales -signando con ayuda de las manos- como otras comunidades lingüísticas. La gran ventaja de utilizar un lenguaje ya estandarizado como la ASL es que cualquier persona que la conozca será capaz de comunicarse con nuestro perro. Un posible inconveniente es que un perro adiestrado con una lengua de dingos estándar pueda confundirse ante una conversación entre dos personas sordas y pueda ejecutar un comando en un momento inapropiado. 

También se pueden inventar signos nuevos para enviar comandos al perro. En realidad,  la mayoría de los adiestradores terminan utilizando una combinación de ambos. 

El entrenamiento para perros sordos con comida, es complementario a la necesidad de aprobación y mimos como en cualquier otro tipo de adiestramiento. Con el fin de enseñar a cualquier perro, necesita una manera de “recompensar” el comportamiento correcto, premiar al perro tras la consecución de un objetivo. Los premios con alimentos ricos que le gusten al perro son fáciles de dar y tienen habitualmente excelentes efectos positivos sobre el animal, un perro que se entrena sin motivación alguna generalmente no trabajará al máximo de sus posibilidades y no será muy vigoroso en su entrenamiento. Hay que dar al perro pequeños premios en alimentos que le gusten, si vemos que no hace mucho caso es mejor probar con algún juguete por el cual sienta especial predilección.

El tipo de alimentos ideales para dar en recompensa deben ser de pequeño tamaño, sabrosos y que no sean difíciles de comer y tragar como por ejemplo pedacitos de salchicha, pollo o alguna croqueta para perros. Es importante no perder tiempo durante la recompensa ya que el perro pierde la concentración. Debe ser un instante de recompensa, algo rápido, fugaz,  acompañado de caricias al animal.

A continuación daremos unas pautas para adiestrar al perro sordo en los comandos básicos de obediencia. Se trata de pautas generales y hay que recordar que siempre se deben adaptar a cada caso concreto.


Enseñando una seña positiva: “¡Buen perro!”

Lo primero que hay que enseñar al perro es un signo de  “buen perro”, ya que va a ser la herramienta principal de recompensa y feedback (estímulo puente) positivo con él.  Se puede utilizar la palabra de lenguaje de signos “buen perro” o un “pulgar hacia arriba” o cualquier otro gesto que sea cómodo para el guía. Un método podría consistir en sentarse con el perro y un puñado de comida sabrosa y trocearla en pequeñas porciones. Se empleará la seña de aprobación con el perro mientras el guía se muestra contento y efusivo con él, ofreciendo una pequeña recompensa de alimento. Una vez practicado el ejercicio esperar la reacción espontánea del perro. Cuando éste se muestre efusivo y alegre habrá que premiarlo mientras se ejecuta el gesto, el perro lo habrá comprendido.


Enseñando la seña de “look” (mírame!!)

Se trata de otro comando básico ya que el perro sordo debe mirarnos la mayor cantidad del tiempo para poder recibir estímulos visuales. Para hacer que el perro entienda este comando guiaremos su mirada hacia la nuestra empleando comida y ejecutaremos el gesto simultáneamente para condicionar su respuesta. Progresivamente iremos premiando las respuestas adecuadas del animal a nuestra orden gestual e iremos generando una latencia en construcción hasta que podamos retirar el premio y recompensando con una confirmación temprana antes de la definitiva (estimulo puente).




Enseñando la seña de “¡No!”

El “no” es un comando útil, pero no se debe caer en la tentación de sobreutilizarlo a la hora de adiestrar a un perro sordo. Conviene recordar que una de las bases del adiestramiento en positivo es centrarse en premiar los aciertos del perro más que en corregir bruscamente sus equivocaciones. No obstante en determinadas situaciones extremas puede resultar muy útil.

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Podría simplemente cortarse el contacto visual con el perro acompañado de algún gesto de negación y cara de enojo y un gesto de negación.


Enseñando al perro la seña de “Sit” (Siéntate!!)

El procedimiento para sentar al perro sordo también es muy similar al que utilizamos para sentar al perro oyente. Se suele empezar con una recompensa colocada delante del perro, y luego llevarla detrás de sus oídos hasta que se siente.  La práctica permite conseguir que la señal sea comprendida , sólo con el gesto de la mano, esto se debe hacer unas cuantas veces y, a continuación, empezar a trabajar alargando el periodo de latencia hasta la recompensa.


La enseñanza de “Platch” (Túmbado!!)

“Platch” es otro comando muy básico, pero a veces es un poco más difícil de enseñar. La manera habitual de enseñar es que el perro se siente, para lo cual tenemos que tener controlada la seña de sentarse primero y, a continuación, poner un premio a un nivel inferior de la nariz del perro en el suelo.

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Otra forma de hacerlo es sentarse en cuclillas o en el suelo con una pierna delante  poniendo la recompensa debajo. Recoger el premio, y hacer llegar al perro debajo de la pierna para demostrar que el perro deberá tumbarse y quedarse abajo si quiere obtener la recompensa. Hay que colocarse lo suficientemente bajo para que el perro deba acostarse para poder pasar por debajo de la pierna. Tan pronto como sus codos y el vientre estén pegados al suelo, debemos hacer el signo “platch” y darle el premio. 


Enseñanza de la orden “Quieto”

Esta orden en el perro sordo la iniciaremos colocando al perro sentado (siempre con la correa para poder corregir) y colocándonos frente a él a su altura y sin cargar sobre él. Le mostraremos la palma de la mano abierta y lo premiaremos si se mantiene en su posición durante un pequeño periodo de tiempo. Poco a poco y aún con la correa nos iremos alejando unos pasos y nos acercaremos a recompensarlo si no se incorpora y sustituiremos la comida por caricias. A medida que el perro vaya entendiendo la orden alargaremos el intervalo hasta que reciba el premio. Durante la orden de quieto es aconsejable combinarla con la orden de buen chico para darle al perro la información de que lo está haciendo bien, sin olvidar nunca premiarle para conseguir con el tiempo que la orden se ejecute en el acto y sin vacilación. El último paso es poder realizar el ejercicio prescindiendo de la correa.


Enseñando la orden  “ aquí”o ven

Lo más importante para trabajar eficazmente este comando es que su perro asocie venir hacia usted como algo positivo. No importa lo que haya hecho inmediatamente antes, por ejemplo romper algo, jamás lo riña o haga que perciba que acudir a su llamada represente no acudir a un lugar seguro y agradable.

Cuando se consiga tener al perro en posición de “quieto” nos alejaremos de él sosteniéndolo con una correa larga y haremos el gesto elegido mientras aprovechamos para dar suaves tirones de correa que lo inviten a acercarse al guía. Se premiará al perro en el momento que acuda. Progresivamente iremos alargando la distancia hasta que finalmente podamos prescindir de la correa. Si en algún momento durante el proceso el perro duda, vacila o acude lentamente el guía puede dar unos pasos hacia atrás para activar el instinto de persecución y enfatizar la orden. El paso final es conseguir que el perro acuda a la llamada desde cualquier posición y actitud distinta al “quieto” y siempre con alegría.